EL VINO EN EL MERCADO JAPONÉS

viñedos, vino, España

Japón es un mercado clave desde hace muchos años para las bodegas europeas, pero en la actualidad ha aumentado su relevancia por la eliminación de los aranceles para la importación de vino procedente de la Unión Europea. Vamos a analizar las características principales del mercado japonés en cuanto a importación de vino, fundamental para todas aquellas bodegas que estén considerando vender su producto en el país.

Para comenzar, debemos mencionar que el consumo de vino -tanto tranquilo como espumoso- en Japón se ha triplicado desde 1989 de unos 113 millones de litros hasta los 364 millones. Las razones de este exponencial aumento, según Wine Report, son la generalización de la comida occidental y la disminución del consumo de cerveza en generaciones más jóvenes. Entre los años 97 y 98 se produjo un vertiginoso crecimiento en el consumo, pues pasó en tan solo dos años a doblarse. En los años posteriores se apreció un ligero descenso pero el mercado consiguió una estabilización y posteriormente a 2009 se han producido nuevas subidas en el consumo más consistentes, en parte por la popularidad del vino tinto en la sociedad. No obstante, a pesar de estos resultados, el consumo per cápita de vino en Japón es aún muy bajo en comparación con otros grandes importadores como Alemania, Reino Unido, EE.UU. o China.

Según los resultados de la Oficina Nacional de Impuestos del gobierno japonés, donde se especifican los datos de consumo según el vino sea de producción nacional o importado, si bien las marcas japonesas no han experimentado un gran crecimiento, las marcas importadas se han visto beneficiadas por esta evolución. Concretamente, de los aproximadamente cincuenta millones de litros consumidos en 1989 de vino importado, se ha pasado a más de doscientos cincuenta millones. Un crecimiento que pone en valor el mercado japonés para los exportadores.

De todos los países exportadores, aunque Chile lleva años ocupando el primer puesto como exportador de vino tranquilo a Japón, el procedente de países europeos supone aproximadamente el sesenta por ciento del mercado. La ventaja de Chile es la relación calidad-precio, muy estimada en Japón, y el tratado de libre comercio entre este país y Japón que lleva en vigor bastantes años. Volviendo a la clasificación por países, España ocuparía la cuarta posición, tras Chile, Francia e Italia.

Si analizamos los datos ofrecidos por el ICEX en su informe, “Mercado del vino en Japón” de 2019, vemos que el máximo histórico de importación de vinos tranquilos españoles fue 24 millones de litros en el año 2012. Esta cifra ha ido descendiendo paulatinamente hasta los 17 millones de litros en 2018. Según el mismo informe, esta reducción en las ventas se debe principalmente a que el grueso de los vinos importados de España se corresponde con un rango de precio bajo, que precisamente es el que más ha sufrido la competencia de Chile. No obstante, se espera que, además de un aumento considerable de ventas generales, los vinos europeos, y más concretamente los españoles, se beneficien del nuevo tratado y terminen suponiendo un mayor porcentaje del mercado. En cuanto al vino de rango de precio medio alto, el mismo ICEX hace una labor encomiable de promoción en el país nipón con diferentes actividades a lo largo del año.

Según el mismo informe de la Oficina Nacional de Impuestos de la última década, el vino tinto supone más del 60% del total de vino consumido en Japón, aunque en los últimos años se ha producido una tendencia a la baja, debido principalmente a la popularidad de los espumosos y los nuevos rosados. El vino espumoso alcanzó los treinta y seis millones de litros consumidos en 2018 en Japón, con el champán en la primera posición, que ocupa un 40% del mercado. El vino espumoso español -cava en su mayoría- logra la segunda posición en esta rama, con un papel destacado de Freixenet.

En cuanto al vino de producción japonesa, según las estadísticas de 2018 hay un total de trescientas tres bodegas en todo el país, aunque la mayoría -en torno al 80%- usa uva importada para la destilación de sus productos. El vino nacional tiene tan solo una cuota del 4% del mercado, pero se espera un crecimiento sostenido en el futuro; a pesar de esto, no supone una competencia relevante para las marcas exportadoras.

Como conclusión, se espera que gracias a la coyuntura del mercado y a los nuevos beneficios arancelarios, el vino español en Japón experimente un crecimiento notable, como parecen atestiguar los primeros datos conocidos de consumo de 2019, posteriores a la entrada en vigor de la exención de aranceles. No obstante, los esfuerzos que se están realizando para mejorar la valoración del vino de España en el país nipón y asociarlo al segmento medio-alto serán de especial relevancia a partir de ahora para lograr estabilidad en las exportaciones.

Departamento de Negocios Internacionales