EL MERCADO DE LOS VESTIDOS DE NOVIA EN JAPÓN I

Desde hace unos años, Japón está considerado un mercado estratégico de alto nivel para las marcas de moda nupcial españolas. No solamente empresas de grandes como Pronovias o Rosa Clará tienen puntos de venta en el país, sino que marcas de menores dimensiones y con diseños más exclusivos también tienen su mercado. Sin embargo, esto no quiere decir que Japón sea un país fácil para vender, sino todo lo contrario. En este artículo vamos a explicar algunas de las características que hacen de Japón un mercado muy diferente al resto.

Para empezar, aunque su cultura y religión no tengan nada que ver con la occidental, las japonesas suelen casarse con vestidos de novia blancos en la gran mayoría de los casos (más del 90%). Un alto porcentaje de japonesas también opta por dos vestidos, generalmente uno blanco para la ceremonia y otro de color para el banquete. El uso de los kimonos, si bien en auge desde hace unos años, aún sigue estando por debajo del 20% del total de bodas.

 

Combinaciones de vestidos más comunes según la estadística de la revista Zexy realizada en Tokio en 2017.

 

Mención especial merece la forma de adquisición de los vestidos, el principal escollo que suelen encontrarse las marcas europeas en Japón. Más del 80% de las novias optan por alquilar el vestido, generalmente de colección. La opción de compra, tanto de vestidos a medida como de colección, apenas llega al 10% del total. Esta disparidad se acrecienta si hablamos de vestidos de color, pues el alquiler supone la primera opción para más del 90% de las novias.

En este punto, debemos hacer un inciso para explicar cómo funciona generalmente el mercado de la organización de bodas en Japón. Es muy común que una pareja encargue la totalidad de los servicios a la misma empresa, ya que estas ofertan paquetes que incluyen desde la organización del evento, hasta el viaje de novios, pasando por el alquiler de vestidos y trajes, así como las sesiones fotográficas. Las bodas suelen celebrarse en recintos propiedad de estas empresas, con decoración y ambiente totalmente occidentales en la mayoría de los casos.

Volviendo a los vestidos de novia, lo normal es que estas empresas ofrezcan a la pareja alquilar su vestido y su traje bien en la tienda que generalmente tienen en el mismo recinto de bodas, bien en las tiendas multimarca de novias que cada vez son más comunes en el centro de las grandes ciudades. La razón por la que las novias acaban alquilando en estos establecimientos puede ser por pereza de no querer buscar otras opciones, o, la razón mayoritaria, por la comisión que las empresas organizadoras de bodas suelen cobrar por traer trajes o vestidos alquilados en tiendas externas. El número de novias que reconocen que a la hora de contratar la organización de la boda se les exigió el pago de una penalización llega a la mitad de los casos. Como consecuencia, menos del quince por ciento de las novias opta por traer el vestido de una tienda ajena a la empresa organizadora.

 

Departamento de Negocios Internacionales